Sunday, 18 February 2018

Energía Solar Fotovoltaica PDF Imprimir Correo

El sistema fotovoltaico es un sistema que utiliza celdas solares para convertir la luz solar en electricidad, satisfaciendo los requerimientos de una aplicación determinada. La electricidad generada a partir de la energía solar, se puede utilizar exactamente igual que la electricidad que hay en la red, para viviendas, comercios, oficinas, etc. Un sistema fotovoltaico, sólo resulta rentable en lugares alejados de la red convencional, donde no existe suministro eléctrico, como fuente de energía para bombear agua, electrificar cercas, aireación, etc. Además de utilizar una energía totalmente limpia, estos sistemas no necesitan mantenimiento y no tienen más costo que la inversión inicial.

Un sencillo sistema está formado básicamente por un panel solar, un controlador de carga de baterías, un inversor o convertidor de corriente directa en corriente alterna (puede ser opcional) y las baterías de acumulación. Además, los elementos consumidores pueden ser luminarias, radios, televisores, computadoras y otros equipos electrodomésticos.

ENERGIA INTEGRAL ANDINA S. A., es consciente del potencial de la energía fotovoltaica, y estamos capacitados para aprovechar estos recursos que el sol nos proporciona. La energía solar es sin duda la esperanza de las energías renovables, con las siguientes ventajas:

• Es ecológica, limpia y no emite CO2 a la atmósfera
• Es una fuente de energía silenciosa y segura
• Prácticamente inagotable
• Escaso o nulo mantenimiento
• Genera una extraordinaria rentabilidad financiera en el tiempo, especialmente cuando se utiliza en instalaciones integradas a la red eléctrica
• Está regulado bajo un marco normativo estable y seguro

El proceso de funcionamiento es el siguiente: la luz solar incide sobre la superficie del arreglo fotovoltaico, donde es trasformada en energía eléctrica de corriente directa por las celdas solares; esta energía es recogida y conducida hasta un controlador de carga, el cual tiene la función de enviar toda o parte de esta energía hasta el banco de baterías, la energía almacenada es utilizada para abastecer las cargas durante la noche o en días de baja radiación, o cuando el arreglo fotovoltaico es incapaz de satisfacer la demanda por sí solo. Si las cargas a alimentar son de corriente directa, esto puede hacerse directamente desde la batería; si, en cambio, las cargas son de corriente alterna, la energía proveniente del arreglo y de las baterías, limitada por el controlador, es enviada a un inversor de corriente, el cual la convierte a corriente alterna.

Impacto Ambiental

La energía solar fotovoltaica, al igual que otras energías renovables, constituye, frente a los combustibles fósiles, una fuente inagotable, contribuye al autoabastecimiento energético nacional y es menos perjudicial para el medio ambiente, evitando los efectos de su uso directo (contaminación atmosférica, residuos, etc.) y los derivados de su generación (excavaciones, minas, canteras, etc.).

Los efectos de la energía solar fotovoltaica sobre los principales factores ambientales son los siguientes:

• No requiere ningún tipo de combustión, por lo que no se produce polución térmica ni emisiones de CO2 que favorezcan el efecto invernadero.
• Al no producirse ni contaminantes, ni vertidos, ni movimientos de tierra, la incidencia sobre las características físico-químicas del suelo evitan su erosión.
• No se produce alteración de los acuíferos o de las aguas superficiales ni por consumo, ni por contaminación por residuos o vertidos.
• La repercusión sobre la vegetación es nula.
• Los paneles solares tienen distintas posibilidades de integración, minimizando su impacto visual. Además, al tratarse de sistemas autónomos, no se altera el paisaje con postes y líneas eléctricas.
• El sistema fotovoltaico es absolutamente silencioso, lo que representa una clara ventaja frente a los generadores de motor en viviendas aisladas.
• Para instalar un sistema fotovoltaico, se pueden integrar en los tejados de las viviendas.

Vida Útil

El panel carece de partes móviles, las células y los contactos van encapsulados en una robusta resina sintética, posee una muy buena fiabilidad junto con una larga vida útil, del orden de 20 años o más. Además si una de las células que compone el panel fotovoltaico falla, esto no afecta al funcionamiento de las demás, la intensidad y el voltaje producidos puede ser fácilmente ajustada añadiendo o suprimiendo células.

Las instalaciones fotovoltaicas requieren un mantenimiento mínimo y sencillo, que se reduce a las siguientes operaciones:

• Paneles: Inspección general 1 ó 2 veces al año, asegurarse de que las conexiones entre paneles y al regulador están bien ajustadas y libres de corrosión.
• Regulador: Observación visual del estado y funcionamiento del regulador; comprobación del conexionado y cableado del equipo; observación de los valores de voltaje y corriente (si el controlador tiene visualización de estos parámetros) dan un índice del comportamiento de la instalación.
• Batería: Al utilizar baterías libre de mantenimiento, cada 6 meses aprox. se debe realizar una limpieza externa de la batería y una verificación del torque de los terminales para evitar la sulfatación de los mismos.

 
Anuncio
Anuncio
Anuncio